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lunes, 26 de diciembre de 2011

Razones por las que decidimos emigrar: La violencia física

El día 23 de diciembre tuvimos un pequeño incidente. Estabamos caminando por el barrio de Colegiales, nuestro barrio, y al cruzar por una esquina muy concurrida un auto nos tapó el paso, quedando el auto sobre la senda peatonal. O sea, nos quito la prioridad peatonal, para quedarse detenido obtaculizando nuestro paso por la senda peatonal y casi nos atropella. En este barrio es muy común que, por ejemplo, los autos se estacionan sobre la bajada para discapacitados en las esquinas. Quienes transitamos con cochecitos de bebés sufrimos bastante este atropello. Además en muy común en nuestra ciudad que los autos se avalancen sobre la senda peatonal, sin importar si tienen paso o no.

Como suele pasar en estos casos, me acerqué a la ventanilla del conductor y lo increpé: "para que te adelantas sobre la senda peatonal, si ni siquiera tenes paso". El conductor, que casi ni me miró resultó ser "Cabito" Massa Alcántara, un personaje conocido en nuestro país. A mi marido se le ocurrió gritarle "Garca" (un insulto que se usa en nuestro pais que significa "cagador"). Resulta que eso sí lo escucho y sin mediar palabra se bajo del auto y de un empujón hizo volar a mi marido varios metros. Yo me interpuse tratando de explicarle porque el apodo, situación muy ridicula porque yo mido 1,50 mientras que el agresor debe medir unos 1,80 y de contextura física muy grande. Por suerte habia más gente que lo frenaron porque él seguia sacado y con ganas de pegar. Sin mucho más, se dió media vuelta, subió a su auto de lujo y siguió su camino.
Acá va la primera aclaración: mi marido es una de las personas más pacíficas que existen. Es imposible que se violente con alguien y menos físicamente. El fue docente de encierro (o sea daba clases a presos) porque cree que cualquier persona tiene derechos a una oportunidad a traves de la educación y además es seguidor de Sri Sri Ravi Shankar y del Software libre, imaginense!
Creo que lo que pasó es que este señor malentendió el mensaje. La puteada fué porque casi nos atropella, y quizas él está acostumbrado a que lo insulten por su postura politica (que debe ser muy similar a la nuestra). De hecho, el conductor del siguiente auto frenó para ver si estabamos bien y comentó a los gritos "estos kischneristas que le pegan a las mujeres". Le aclaré que a mi no me pego, es mas, creo ni me registró, estaba muy abajo de su vista.
Imaginense que la situación fue muy violenta, porque no importa que, con lo primero que respondió fue con el golpe. Y lamentablemente es una situación muy común en Buenos Aires. Ya desde chicos, muchas veces se les enseña a los niños a defenderse con el golpe. Y es muy dificil cuando la filosofia nuestra es justamente lo opuesto: No importa que pasa, la violencia nunca es buena. Nunca. No se pega!
Y también la sensación de impotencia: no fue un hecho de seguridad o un psicotico que se le soltó un tornillo, fue una persona, que en todos sus cabales, decidió avanzar con el auto sobre la senda peatonal y casi atropellando al peatón o recurrir a la violencia física por el solo hecho de que podia hacerlo.
Quizas nuestra actitud fue la equivocada por increparlo, y de esta manera van mis disculpas. Y entiendo que quizas esta persona este "pasada" por alguna razón: la época, el tráfico, las presiones, quizas insultos por su militancia política, etc y sobreactuó en ese momento.
Pero desde mi humilde lugar le diría dos cosas:
El peatón tiene prioridad y la violencia nunca es buena.

Esperemos poder criar a los niños donde estos hechos sean menos frecuentes.


"Cabito", una pequeña sugerencia: educación...vial


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